Ivaginaria, de Elia Martínez-Rodarte.

Una columna de sexo y relaciones. Todos los textos: Copyright © Elia Martínez-Rodarte 2005

marzo 13, 2003

Situaciones poco confortables

Preguntas: ¿qué hacer si nuestra pareja se muere y nosotros no somos su pareja “oficial” (o sea somos el o la amante)?, ¿qué hacer si somos la amante o el amante y se aparece un fantasma del pasado?, ¿por qué conseguimos parejas que tienen hijos, si nosotros ya tenemos hijos? (¡dónde están los hombres estériles, por Dios! ¡Dénme sus teléfonos!).

1) El día del funeral llegó mucha gente a rendirle el último culto al cuerpo de Ricardo (los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de los vivos y del muerto). Entre los que fueron a cafetearlo estaban sus padres, su hermano, sus medios hermanos y las madres de sus dos hijos, con los respectivos críos. Al buitrerío llegó también la última mujer de Rick: no era su esposa, no tuvo hijos con ella, más de la mitad de los presentes sabía de la existencia de la interfecta, pero nadie la conocía en bulto. Eso sí, todos estaban enterados qué le hacía al cuerpo que ahora estaba tendido y flanqueado por los cuatro cirios. Técnica, legal, social y moralmente ella era inexistente. Pero resultaba ser la mujer que el muerto más amó, respetó y a quien más lealtad le tuvo. Es decir, con ella fue la pura ley. Alguien, como siempre les sucede a las que se acomodan en la poltrona del barraganato, reveló la identidad de la amasia (¡legalmente sí tiene identidad!). El chisme se va esparciendo entre el humo de los cigarros, los efluvios biliares de las ex del muerto y las letanías del rosario que el hoy occiso pidió estrictamente no fuera rezado. De cuando en cuando le caían encima las miradas de reojo a la mujer y no faltó quien se pasara un buen rato del velatorio criticando la presencia de la cuasi suripanta en el funeral. Preguntas: ¿a quién hay que ir a darle el pésame?, ¿a las personas con estatus legal relacionadas con el fiambre?, ¿a los padres?, ¿a la amante?, ¿a las madres de sus hijos?, ¿no ir al funeral?, ¿no darle el pésame a nadie?

2) Una noche, de esas en que se ordeña a todo lo que da la yugular del vampiro tequilero, Lola conoce a un tipo que encaja perfecto en la categoría “bueno sólo para el camazo”. Ese espécimen que solamente se usa, se tira, se usa, se tira y así hasta que verdaderamente se tira cuando ya no sirve ni para ir por el vaso de agua a la cocina. Lola cena y desayuna tipo para el camazo esa jornada y algunas otras en las que no tiene nada qué hacer, o se lo encontró en el cine o le dio la calentura previa al síndrome premenstrual. Nada serio. Varias lunas después, tras semanas de camazos aleatorios en caída libre, Lola está tendida fumando en el tálamo del individuo. Éste se ha aventado un rápido viaje a la tienda de conveniencia por más condones (en estos casos, Dios no provee). Suena el teléfono. Ella, mal hecho, contesta. Es la exesposa del individuo. De quien se divorció hace dos meses apenas. “Eh...no está, ¿qué le digo? Que llamó Julia. Claro. Bye”. Dos minutos después entra el individuo a la habitación diciendo. ¿Qué te dijo Julia? La ex le llamó a su celular y le dijo entre lloriqueos: ¿quién es esa puta que contestó el teléfono? El tipo realmente no terminó con ella pese a que terminó legalmente con ella. Y Julita siente atribuciones emocionales pese a que ya firmó el papel que establece que ya no tiene atribuciones. Total. Julia llama de nuevo, contesta el ahora exproveedor de condones, y mientras Lola se viste y se prepara para dejar a la pareja en un trenzamiento de mentadas de madres, una petición la congela en el pasillo rumbo a la puerta: “Lola, Julia quiere hablar contigo...” Preguntas: ¿hay que contestarle el teléfono y decirle: mira yo nomás me estaba acostando con él, eh?, ¿no contestarle la llamada?, ¿atenderla y calmarla?, ¿carcajearse?

3) Una bien difícil. Estás con tu novio o amante. El caso es que el individuo tiene hijos, como luego sucede con ciertos tipos que no cesan de reproducirse. (Hay que popularizar como vasectomía la técnica del enmicado del pene). Vas por la calle tomada de la mano del prolífico tipo y se encuentran de frente a la exmujer con todo e hijo (a). El tipo se queda mudo, porque él no ha avisado de su nueva novia a la madre del infante. Tampoco le ha explicado al hijo que él tiene una mami, pero papi tiene a alguien a quien le hace cosas que antes le hacía a su mami. Caminas dos cuadras, y te encuentras a tu ex quien trae de la mano a su ahora pareja y a tu (ja!) propio hijo. Ese día le tocaba visita. Tu bebé adorado tampoco sabe que aunque tenga un presunto padre quien lo llevó al registro civil y le dio su apellido, su mami tiene un amigo a quien le hace cosas que antes le hacía a su papi. Preguntas: ¿saludas a la madre del hijo de tu amante pese a que te está ignorando claramente?, ¿saludas a la novia de tu ex pese a que te está ignorando claramente?, ¿o será mejor escoger bien la calle o el lugar a donde sales a pasear mientras tus hijos y los de tu pareja andan en la calle?

Los cuestionamientos siguen en el aire... (3/13/2003)