Ivaginaria, de Elia Martínez-Rodarte.

Una columna de sexo y relaciones. Todos los textos: Copyright © Elia Martínez-Rodarte 2005

julio 23, 2003

Mujeres araña

En las entretelas de la red las mujeres araña tejen su laberinto de pasiones como si fuera un capítulo de la "Dimensión Desconocida" o de "Mujer: casos de la vida real" en una versión más chafa (como si fuera posible).Dos amiguitas discuten y debaten un delicado punto que les preocupa a ambas. Dejan de lado sus obligaciones y se ponen a resolver su vida en el chat, que para eso se tienen la una a la otra.Lovy Dovvy y Firefox destazan vivos a seres humanos en ciertas ocasiones, en otras se los quieren comer vivos. En todos los casos sangran a sus víctimas. Pero nunca se quedan sin tragarse a alguien (o algo).

Lovy dovvy: para hablar sobre lo maravilloso que son los hombres necesitas que no sea luna llena, no tener premenstrual síndrome, estar en día de quincena, haber comprado algo lindo y que el güey te haya fornicado como enajenado, dejándote tirada en la cama como vil equis para entonces decir... ¡qué chidos son los hombres!..

Firefox: jajajajaja

Lovy dovvy: ¿a poco no?

Firefox: tienes razón, mira a Carlos, le digo cómo me siento y me "escucha" según él... no me pela el culei.

Lovy dovvy: guey con excepción del periodo “de primer filtreo y encuentros de ligue”, entonces sí te pelan...

Firefox: luego me dice bueno, ya me tengo que ir...Ash o sea...

Lovy dovvy: ya sé..

Firefox: claro que a los dos minutos entra y me dice...oye, cómo ves...y me sale con una cosa equis que nada qué ver...

Lovy dovvy: ahhhhh claro

Firefox: me explico, o sea...

Lovy dovvy: si se trata de negocios y consultas de que hacer con sus vidas profesionales, ahí si tiene una qué ponerse a escuchar... Con Sebastián me pasa lo mismo...

Firefox: eso sí, cuando nos hartemos de ellos que se vayan con sus arañas panteoneras a ver si les hacen mejor los guaguis que nosotras... Pinches viejas que nunca han usado zapatos...

Lovy dovvy: porque ya sabes que les atrae nuestra, intelectualidad e independencia, aparte de que somos unas fieraxxx en la cama…nunca han tenido a nadie como nosotras en su primate-vida...

Firefox: los hombres son chidos cuando...

Lovy Dovvy: saben hacerlo bien...

Firefox: cuando se bajan a la laguna azul...

Lovy dovvy: cuando están frente a ti parados moviendo la cintura...

Firefox: jajajajajaja... suxxxia...

Lovy dovvy: cambiando la llanta de tu auto (sin que se los pidas), moviendo muebles pesados (sin quejarse después de que los han movido 10 veces en la habitación)...

Firefox: sin roncar, eructar, esharse pedos y en general sin emanar olor o emitir sonido alguno en momentos de paz y tranquilidad...

Firefox: no uey mi imagen más chida de los hombres es cuando están dormidos encuerados cerca de una ventana y les da la luz de la madrugada... claro tienen que estar mega buenos…

Lovy Dovvy: yoomy...de esos a los que tanteas y dices... quiero todo ya por favor...

Firefox: hay que aceptar que también son más chidos cuando cocinan y no hacen mierda en la estufa...

Lovy Dovvy: sabes qué me gusta?

Firefox: ya sé... cantar una canción al micrófono...

Lovy Dovvy: sssssssi

Firefox: primero te persignas

Lovy Dovvy: jajajajjajajajaj

Firefox: la persignada es para no morir en el intento

Lovy Dovvy: porque el santito está muy grande...

Firefox: jajajajajajaj... ash

Lovy Dovvy: luego te avientas como los clavadistas se avientan en la quebrada...

Firefox: andale…tomas aire y dices... glup

Lovy Dovvy: y al final...

Firefox: guey yo todavía a veces me ahogo...

Lovy Dovvy: glub, glub

Firefox: ash

Lovy Dovvy: hazte, hazte...

Firefox: neta...Lovy Dovvy: la de la boca shikita

Firefox: ...no uey neta...

Lovy Dovvy: jajajajajajajjajajajajajjaja

Firefox: siento así como que...

Lovy Dovvy: te lloran los ojos...

Firefox: jajajajajjajajjajajajajajaj

Lovy Dovvy: qué divertido...

Firefox: ya medio hambre...

Lovy Dovvy: a mí también, voy por una voy por una barra de carbohidratos...

Firefox: ¿sabes quién me enseñó a hacerlo sin ahogarme?

Lovy Dovvy: ...orita me cuentas...

julio 16, 2003

Nada es para siempre

Nuestros ancestros se unían para toda la vida con sus parejas. Papá y mamá se casaron con esa idea. Incluso nuestros amigos y amigas de generación también se amachinaron con sus parejas, con la maravillosa utopía de que el futuro estaba lleno de la otra persona.¿En qué planeta viven?Nada es para siempre. Quizás la existencia se te pase tolerando las flatulencias de tu pareja. La infidelidad que ya le perdonaste en su momento y nunca olvidarás sigue por ahí, molestándote de vez en cuando. Ya estás llegando a esa etapa en que no toleras ni que respire cerca de ti, pero lo soportas porque no tienes otro lugar a dónde ir y la verdad, te da miedo la posibilidad de empezar de nuevo sola o solo.Muchas mujeres tienen inoculado el virus del matrimonio desde niñas: quieren casarse, con un hombre que les llegue y las enamore, y hasta las más liberales, aunque anden en el camazo perpetuo, no descartan la posibilidad de que de repente les salga un novio “bien” que las saque del vicio de vivir de un pene a otro.Los hombres, aunque lo intenten ocultar en la pantalla de: “soy bien machín por eso me acuesto con todas”, en el fondo sueñan con la mujercita buena que les dé hijos y les administre la vida. Los representantes de ambas genitalias, creen de verdad, -me dan ternura -, que esforzándose, trabajando mucho en pareja, concediendo y negociando, y aportando un gran nivel de valores y compromiso, la van a armar en la vida en pareja.Ciertamente las parejas pueden durar para toda la vida. Pero tolerándose y en algunos casos, odiándose. El ser humano en general es tan cobarde, que prefiere el colchón aguado de una vida ya hecha y rutinaria, que lanzarse al vacío y comenzar desde cero porque la existencia que escogió no le satisface.Quienes defienden la vida en pareja, en especial el matrimonio, argumentan que no somos animales para vivir sueltos fuera de una institución que fortalece una alianza ante los ojos de los hombres.Pero, ¿entonces es mejor vivir en la institución matrimonial y ya estando ahí, hacer lo que nos venga en gana con otras personas? ¿Estando casado se curan las ganas de acostarse con otros individuos? ¿Casarse asegura que la otra o el otro va a cuidarme siempre porque yo hago mucho por él o ella?El hecho es que la vida en pareja y el matrimonio son elecciones del ser humano sumamente difíciles y aunque se haya llegado a esta grave decisión tras un profundo análisis, tampoco se garantiza el éxito.Las ilusiones sobre el futuro siempre son maravillosas. La esperanza de una vida floreciente junto a otra persona, significa llenar el hueco con la presencia de otro, en vez de aprovechar el tiempo para cultivarnos a nosotros mismos, y disfrutar de nuestra persona.Pero las ilusiones sobre el futuro son cosas que todavía no suceden. Quienes buscan complementarse con otros generalmente acaban en la frustración de una fatigosa rutina. Quien planea y siembra para un futuro solamente está descuidando lo más valioso y efímero: el momento presente.Quiero pensar que nuestras enfermas mentes llenas de tanta melaza telenovelera y ahora de reality shows basura ayudan a fijar la idea de “vivieron siempre felices”. Demasiadas dosis de "Los ricos también lloran", "El derecho de nacer" y "Quinceañera", ablandaron las neuronas de una generación que si bien espera la felicidad total en pareja, es incapaz de lograrla porque no es coherente con los signos de nuestros tiempos.¿Cuáles son los signos? Mujeres independientes que se valen por sí mismas y que no soportan que les dé órdenes cualquier idiota. Hombres que aunque quieren, no han trascendido algunas ideas machistas y tradicionales sobre los roles que debe desempeñar su esposa, novia y hasta la amante.Siento decirlo, pero ahora muchas mujeres son más poderosas que algunos hombres. Cuando una dama conforma una pareja y ve que el tipo es tonto e inútil lo abandona. Eso es normal.Afortunadamente hay una serie de hombres renovados cuya inteligencia y capacidad de raciocinio empatiza con el pensamiento femenino que se ha emancipado y empoderado (no se ha posesionado de mí ninguna feminista, que conste).Lamentablemente esos hombres son contados. Para tener uno hay que buscarle bien o si no esperar... sentada, claro. Nada es para siempre, pero creo que no es tarde para empezar a experimentar en una nueva dinámica de pareja que nos permita, si no la felicidad eterna, al menos una duradera. (16-julio-03)

julio 03, 2003

Apolo en acción

Para mi comadre Elósegui, como prefacio a su despedida de soltera.

Es un hecho: el poder adquisitivo de las mujeres ha aumentado. La Revolución Industrial les hizo justicia y ahora la competencia fémino-macho está bastante pareja, al menos en los países en donde las damas no usan burka.
A través de los años las mujeres han ganado el derecho al voto y a ser votadas. Han emprendido carreras veloces, a veces en ventaja, y en ocasiones, en franco retraso contra los hombres. Ahora muchas tienen el poder de adquirir lo que les dicten sus ovarios: semillas para hacer a sus hijos de perfiles masculinos que ellas deciden, bolsas cuyo precio alimentaría a una familia pobre un mes y hasta nuevas caras y cuerpos que las hagan sentir más plenas.
Y como el dinero manda, también pueden comprarse hombres que las entretengan. ¿A quién le importa que los tipos se hagan llamar Machine, Flava, Romeo, Midnight Luv o Ricco? Nadie se preocupará por el nombre cuando enseñen lo que traen debajo de la tanga.
Los shows de strippers son sumamente divertidos. Después de que se supera la impresión de ver hombres perfectos en tangas deslumbrantes, sacudiendo los genitales en las caras de las espectadoras, todo lo demás es goce.
Si hay una queja constante acerca de la cosificación de la mujer en un espectáculo nudista, cuando se trata hombres semidesnudos en escena, esa simbiosis persona-objeto es más evidente.
Los tocan, desvalijan, manosean, les llenan los calzoncitos de billetes (he visto hasta bonos de despensa adornando las caderas de los bailarines) y los gozan como a paleta de hielo en primavera. El índice de bailes privados de strippers con damas es igual o mayor a los que solicitan los varones en los table dances.
Esa es una realidad: la mujer se explaya en mayor medida cuando acude a un show stripper con las comadres y las cuatas.
En el momento en que una mujer se cobija en un grupo de sus semejantes al disfrutar un show stripper viene una transformación maravillosa: siglos de educación judeocristiana caen a pedazos como el muro de Berlín. Las piernas cruzadas de las señoritas, que las institutrices cerraban a reglazos, se separan. ¡A la hoguera el libro del catecismo, al olvido el anillo de casada, al infierno todo! Que el tipo se encuere... que para eso pagué.
A decir verdad, la explosión de las emociones en ocasiones ni tiene relación con que el tipo ostente un delicioso lavadero en la panza. Ni con sus piernas y brazos llenos de músculos. Es el gen de la represión milenaria que está rompiéndose, aunque sea lumbre avivada por el combustible del alcohol. El Factor Margarita y el Síndrome Piña Colada son posibles detonantes de esa descomposición conductual.
Porque ni siquiera es un comportamiento del todo animal. En el caso de los bailes en el table dance quizás sí influye más la animalidad porque el hombre siempre busca una hembra que le guste más para la procreación. Aunque sabe que si intenta el fornicio le va a costar como dos mil pesos y ni en diez reencarnaciones una bailarina buscará tener hijos con un cliente.
Las mujeres que reaccionan como bombas racimo en un show stripper, explotan, exigen ver y tocar, saben gastar porque ganan sus dineros, por eso se traen a los bailarines como canicas en pecera. Y la verdad es que muchos de estos performers han aprendido a dejarse querer, porque está asimilado en sus mentes que la formula del aumento en la ganancia es inversamente proporcional a la duración de la sobada de tanga en los billetes.
¡Que viva entonces, el poder adquisitivo!
¡Amén! (3-julio-03)