Ivaginaria, de Elia Martínez-Rodarte.

Una columna de sexo y relaciones. Todos los textos: Copyright © Elia Martínez-Rodarte 2005

agosto 14, 2003

Quita, nudo, cesto

Esta es la escena: te encuentras en el momento crucial, cuando hay que calzarle el preservativo al individuo porque ha llegado la hora. El horno espera su bollo y el bollo quiere su horno.Congela el momento y tendremos en planos paralelos lo siguiente: si la mujer pone el condón al tipo, en condiciones normales (con las manos, no con la boca), lo que va a hacer ella es abrir el paquete del preservativo, hacer un pequeño bulto con la envoltura y ponerla a un lado de donde lo tomará después para tirarlo a la basura.El plano dos es cuando él se pone el condón. Abre el paquete con los dientes, escupe el pedazo que arrancó del paquete, saca el hule a tirones, avienta el sobrecito, se lo pone de una desenrollada (si tiene más de 19 años) y ora sí ahí te voy Vivianita. Todo es felicidad y fricción en el fornicio. Una finge que termina feliz y el otro explota en pirotecnia seminal. Pero congela el momento de nuevo, y otra vez los dos planos paralelos: si ella quita el condón del pene tras el orgasmo, quizás se pare directamente a tirarlo al excusado o a un bote de basura. Si él lo retira, lo que hará es, quizás, hacerlo nudo y dejarlo a un lado de la cama, lo cual puede ocasionar una tragedia, porque pisar un preservativo recién usado causa el mismo efecto que resbalarse con una cáscara de bananas (siempre digo plátano, pero bananas se oye más... caribeño).Además, ¿a quién se le ocurre dejar el condón tirado en el piso y olvidado? He conocido más de tres tragedias conyugales que han iniciado con evidencia mínima como lo es la esquinita plateada de la envoltura de un condón. Ya nadie se traga el viejo truco de “me tomé una pastilla para la garganta Graneodine”.Hay hombres que no solamente son sucios, sino inconscientes, y si tomamos en cuenta que la inconciencia es una de las principales características de la gente cochina, entonces esto que estoy escribiendo pudo haberse resumido en una sola frase. En fin...Otro incidente que puede suscitarse es que el preservativo se quede debajo de la cama durante semanas y se llegue a pegar en el suelo. O quizás no se pegue pero se solidificará y al término de unos meses parecerá:

a) La momia de un bebé egipcio.
b) El pene disecado de Napoléon (me dijeron que un tipo en Nueva York obtuvo en una subasta el pene disecado del emperador y que tiene el mismo tamaño del cordón umbilical de un bebé, o sea que Napo rompe rotundamente la regla de que los hombres no tan altos viven lejos).
c) Una dudú extraterreste.

La etiqueta, discreción y good manners dictan que el preservativo debe ser manipulado así: se quita del pene (si es que no se cae solo después de que queda flácido; es necesario hacerlo con cuidado de manera que no se quede adentro, porque se incomoda a la persona que porta en sus dentros el adminículo en situación de atoramiento. Es indispensable que cuando se aleje el pene de donde se encontraba, se tome el anillo del condón y se jale hacia afuera para que la protección salga y sobre todo, que no se salga lo que está dentro. Si se queda en el interior, traten de sacarlo con cuidado. Hay cantidad de casos en que el hule está cautivo, como en la dimensión desconocida, y hay necesidad de recurrir a expertos para que lo recuperen. Si algún bicho nadador contenido en el látex se escapa y cae en el área de peligro, peligro hay una mínima, pero sólida, posibilidad de que le pongas Jorge al niño).Cuando se ha removido el preservativo exitosamente (esto quiere decir, sin derramamientos, que se haya roto, quedado adentro, partido en dos, que se haya agujerado la punta, que el anillo se haya desprendido del cuerpo de látex, entre otras eventualidades) es necesario hacerle un nudo. Practica con un calcetín viejo lleno de agua o arena en la punta. Ponle canicas si eres pretensioso, pero el chiste es que pese un poco. Para hacer el nudo: tomar el preservativo con los dedos pulgar e índice de la mano que menos usas, porque tu mano dominante es la que hará el movimiento de anudar. Lo agarras un poco más arriba de la mitad verticalmente (que la parte con el contenido se quede abajo y en el interior, si no lo estás haciendo correctamente sentirás un leve goteo).Tomas el anillo, estiras el hule, rodeas el dedo índice, haces el nudo pasando el anillo del condón hacia arriba y estiras bien. Cuando logres hacer eso con una mano tendrás tu maestría en best lover y si practicas y le añades a esa gracia el hecho de que puedas abrir un brassiere de broche delantero con dos dedos, ya es doctorado.Hecho el nudo, se deposita en el cesto de la basura. Si se está en casa ajena, hay que revolverlo y camuflajearlo un poco, con los papeles del cubo para no ser ostentoso, como si se dijera: aquí estuve regando mi semilla. Y por favor: nada de aventarlo al bote de la basura sin hacerle el nudo al condón, desde la cómoda ubicación de la cama: es un acto de suma ordinariez. Otra cosa. No es recomendable tirarlo en el excusado. En la antesala de mi memoria está todavía vibrante la escena de una película en donde tiraron a un cocodrilo por la taza y años después salió un mega cocodrilo asesino. No quiero ni imaginarme lo que pasará con un tiradero de condones usados.Un protocolo sencillo para el uso del condón es de vital importancia cuando tu cerebro ya se encuentra en el evolucionado estado de hacerlo sine qua non con preservativo. Quienes viven en la prehistoria del fornicio a pelo, que les construyan un planeta aparte para que tengan allá sus bebés y sus enfermedades venéreas, por irreponsables.

Sólo son tres palabras: quita, nudo, cesto. Y voilá.