Ivaginaria, de Elia Martínez-Rodarte.

Una columna de sexo y relaciones. Todos los textos: Copyright © Elia Martínez-Rodarte 2005

septiembre 03, 2003

El beso de Madonna

En cierta ocasión un querido amigo mío tuvo un grave revés amoroso. Su novio, un hombre un tanto más joven que él lo había tronado. Mi compa, bastante compungido, pero plantado en sus reales, dijo: “ya volverá. Como yo no va a encontrar otro”.A las pocas semanas mi amigo se entera que su pollezuelo no solamente se había liado con un nuevo novio, sino que el especímen de reciente adquisición estaba mega-bueno, era cultísimo, poseía una guapeza increíble: físicamente era como un Britney Spears masculino, pero con secundaria terminada (aclaro, la pongo como ejemplo, no porque me guste sino porque ella está in fashion). El ex de mi amigo andaba de antro en antro besuqueándose con el Britney sin el menor recato. O sea, ya había olvidado a mi compadre.Mi amigo se enteró de la noticia, y tras semanas de reflexión, de encierro y guardando el respectivo luto de la relación concluyó lo siguiente: “Ok, este güey me abandonó y ahora anda con Britney Spears…Pero yo soy Madonna”.Hay momentos en la vida de las personas en que tenemos que llegar a la fase Madonna. Es como una especie de arribo a una etapa de maduración y desenfado, en una sociedad que cuenta con sectores que se empeñan en ser represivos, intolerantes, prejuiciosos, censores y ultraderechistas.Esa fase es cuando ostentas todo el poder y empoderamiento; estás buena de cuerpo y la mente está libre de telarañas que te impidan crecer emocionalmente; eres inteligente y has cumplido algunas de tus metas fundamentales; cuentas con las agallas para determinar tus relaciones sexuales con quien mejor te venga en gana y sabes decir que no; sabes reírte de ti misma e incluso los mejores chistes sobre ti los has inventado tú; incluso, permitirse besos en la boca con personas del mismo sexo, puede ser una licencia que muchas se toman cuando la madurez y el desafanamiento mental de los prejuicios es evidente.Esto no quiere decir que porque besas a personas de tu mismo sexo ya eres la madurez envuelta en huevo, más si eres un especímen hetero, pero es una forma de establecer que lo que piense la humanidad, te resulta equis. Además es el anuncio de que ser heteroflexible también es válido. Cada quien...Madonna representa la síntesis de esos atributos, porque ha sabido construirse a ella misma a base de disciplina y forjarse como un producto de venta masiva, el cual ella controla. Sabe cómo venderse, cuándo, por cuánto y tiene la capacidad de decir que ella es la reina de su feudo, pésele a quien le pese.Por ello en la reciente entrega de premios MTV se besuqueó a la Britney y a Christina Aguilera, en una manifestación de poder y de dominio de la escena, el cual ha mantenido por casi ¡20 años! Ella realizó un ritual de ungimiento con el cual deja en claro quién es la que manda y le dio el beso a las posibles sucesoras de su reino en la música pop. Y lo hizo con un escándalo, tal y como ha transcurrido su vida y milagros.Madonna encarna el poder femenino que muchas mujeres alrededor del mundo ya han asumido: son ricas, hermosas y a base de escándalo a veces, logran llegar a donde se les pega su gana aunque para ello tengan que besar a las cortesanas.El asunto del beso, que ha puesto a temblar los elásticos de la ropa interior de las mentes pudorosas, no es más que la demostración en vivo de una fantasía masculina añeja: la visión de dos mujeres besándose o haciendo el amor constituye una visión erótica ubicada en el top ten de las escenas excitantes del inconsciente colectivo.Madonna sabe perfectamente lo que está haciendo. Echa mano de esa arraigada fantasía masculina y femenina para dejar en claro quién es la que rige y manipula a los medios de comunicación como si fueran niños de maternal: sabe provocar.La actitud de una dama retadora de las convenciones es quizás una forma un tanto excesiva para sacudirles la polilla a las mentes cerradas. Pero lamentablemente en la sociedad en la que vivimos, es necesario entrar con el ariete a través las puertas de la mochez para que después de que las aguas revueltas vuelvan a la calma, exista más tolerancia.El beso en público entre mujeres significó una demostración abierta y total de poder. Madonna a estas alturas puede besar a quien quiera, desnudarse en la calle y tener hijos con diferentes padres porque gana lo suficiente para cargar con todos. Cada una de sus acciones, con shock masivo o sin él, es avalado por una coherencia en su forma de vida. Los cambios en las sociedades generalmente vienen acompañados de una revolución. En el caso de la ostentación de poder de las mujeres y el establecimiento del mismo, se está rasgando las medias a una sociedad que no quiere ver esos cambios de una manera tan violenta o estridente. Además, ¿por qué tanto escándalo?, los besos son como un vaso con agua…