Ivaginaria, de Elia Martínez-Rodarte.

Una columna de sexo y relaciones. Todos los textos: Copyright © Elia Martínez-Rodarte 2005

noviembre 10, 2003

Tu lado oscuro

Lejos de la brillantez ascéptica de los tubos del table dance y de las Barbies checoslovacas que le cobran el oro al usuario carnívoro por verlas tomar agua pintada color orines, existe un submundo lleno de exotismo que son las cantinas metidas a table y visceversa.Ahí, las mujeres siguen bailando y desnudándose al viejo estilo arrabalero. Nada de fingir que beben, porque si no se emborrachan, ¿cómo agarran valor para placearse entre tanto malandrín trasnochado y realizar el acto estelar de la noche? Bamboleando las carnes al son cumbiero, estas mujeres de piel en olanes y pezones invariablemente apuntando al sur, arrancan de los parroquianos no solamente los gritos, sino olas de gemidos excitados. Su cachondeo no es producto del meneo de la buenez corporal que le imprimen al baile que ejecutan desde hace cuatro partos (notorios por al cicatriz de la cesárea, vertical). Tampoco es una gracia, que no es para tanto. Ellas conocen perfectamente el ático de las perversiones de la gente que va a verlas y cumple puntualmente las fantasías, burdas para algunos, para mí altamente elaboradas, de todos ellos.A toda esa horda de faunos corresponde la ménade, la bailarina gorda, que después de encuerarse y girar un poco sobre su propio eje, realiza el grand finale de su presentación haciendo el Top 5 de lo pervert en el bajo mundo teibolero para consumo nacional: se introduce una paleta "Tutsi Pop" en la vagina, un plátano, la pata de una silla, la lengua de algunos de los presentes o una botella.En los casos de plátano, paleta y botella, los congregados al ritual deben comer y beber el dulce, la fruta y la malta (generalmente es una cerveza lo que se llevan a sus dentros, nunca he visto ninguna metiéndose una de "Gran Marnier"). Ante el show con la pata de la silla, invariablemente hay una enorme excitación ante esa brutalidad. Pero cuando todos acuden a la ejecución del sexo oral colectivo, como al bebedero tras el recreo bajo el sol marca 45 grados, se ejecuta una especie de hermanamiento bajo el amparo de una enorme Coyolxauqui ebria que se muestra satisfecha por otorgarse toda ella a sus hijos.Estas mujeres envasadas en licra de nylon desgastada son los iconos que salvaguardan las perversiones, algunos dirían más bajas (ash...), de hombres curtidos en el trabajo más ingrato y desgastante. Los señores de la obra negra, los amos del camión de la basura, los acicaladores de coches, los burócratas de mínimo salario mínimo.En este mundo, donde todos tratan de caminar con las enaguas alzadas tratando de no pisar el lodo para que nadie le vea los pies enzoquetados, todos tenemos perversiones.Por un arranque de honestidad inducido por el consumo etílico, los perversos consumidores de señoras encueradas, sabemos cuáles son las sombras viven en su inconsciente. Pero folclórica y colorida, la humanidad ejerce su sexualidad alimentándola de fantasías raras, retorcidas, bizarras, graciosas y a veces hasta terroríficas.¿Saben qué es una parafilia?, ¿han escuchado a hablar de personas que se excitan cuando ven un grupo de gente reunida?, ¿podrían imaginar que el voyeurismo, fetichismo, zoofilia, masturbación, exhibicionismo, masoquismo, sadismo y onanismo son prácticas comunes y demasiado simples?, ¿conoces el término "knismolagnia" (excitación sexual a partir de las cosquillas?).Las parafilias conforman la azotea de la conciencia. En palabras llanas son las mañas, pensamientos, obras u omisiones que llevamos a cabo para excitarnos y que están escondidas dentro de nosotros como un niño-monstruo en el clóset de la vergüenza.Hasta los gloriosos años setenta, cuando la revolución sexual ya se fumaba su cigarro recostada en la cabecera, todo lo que estuviera ajeno a la alianza pene-vagina, era una desviación. Pero cuando los psiquiatras se dieron cuenta de que había gente que se excitaba oliendo flores (antolagnia), que ejercían la estrangulación erótica para llegar al orgasmo (asfixiofilia) o que el ano era un lugar en donde había un universo de actividades y placeres, decidieron jerarquizar y aplicarse en el estudio de las perversiones.Como el sexo también es circo, en las parafilias hay malabares, placer y gozo, pero también daño, tortura y muerte incluso para quienes son los victimados por quienes ejercen la orientación patológica de su deseo.Para llegar al fornicio está el camino del gozo y el retozo, pero también una carretera llena de baches y llena de gente atropellada. Ahí es donde se encuentran las parafilias dañinas.Cada quien conoce perfecto el rostro de su Mr. Hyde. Encuéntralo en la lista (una versión corta, que son miles):


  • Abasiofilia: la pareja debe ser coja. Acomoclitismo: excitación por genitales lampiños o depilados.
  • Acrotomofilia: fantasía de tener relaciones con una persona que posee un miembro amputado.
  • Botulinonia: el uso de un embutido (salchicha o chorizo) como consolador.
  • Búndling: pareja que duerme en la misma cama vestida y sin tener relaciones sexuales.
  • Capnolagnia o capnogalia: excitación sexual producida por ver la manera en que la otra persona fuma.
  • Cateterofilia: un fetiche que involucra el uso de un catéter.
  • Chezolagnia: masturbación durante la defecación.
  • Cinofilia: excitación por tener relaciones sexuales con un perro.
  • Clastomanía: la excitación proviene de romperle a la pareja la ropa puesta.
  • Cleptolagnia: gratificación sexual y erótica proveniente del robo.
  • Clismafilia: la excitación depende de recibir un enema.
  • Cocktail: beber de un vaso alguna secreción corporal.
  • Consuerofilia: coserse zonas de la piel con aguja e hilo para obtener placer sexual.
  • Coprofemia: excitación sexual proveniente de decir obscenidades en público.
  • Cratolagnia: excitación provocada por la fuerza de la pareja. Del griego kratos: 'poder'.
  • Crematistofilia: el estímulo es tener que pagar por sexo o ser robado por la pareja.
  • Criptoscopofilia: deseo de ver la conducta (no necesariamente sexual) de otras personas en la privacidad de su hogar.
  • Dacrifilia o dacrilagnia: excitación sexual por ver lágrimas en los ojos de la pareja.
  • Dendrofilia: realizar el acto sexual contra un árbol.
  • Dorafilia: amor a la piel humana o a las pieles de animales.
  • Ducha romana: vomitar sobre la pareja, generalmente después de haber bebido vino u orina.
  • Ecdemolagnia: excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar.
  • Electrofilia (electrocutofilia): el uso de suaves choques eléctricos en la práctica sexual.
  • Emetofilia: excitación sexual proveniente del acto de vomitar.
  • Eonismo: ponerse ropas del sexo opuesto. Proviene del travestí francés Chevalier D'Eon.
  • Erotolalia: estimularse sexualmente solamente hablando acerca de sexo (sin concretar la relación).
  • Espectrofilia: coito con espíritus o excitación producida por la imagen en el espejo.
  • Estigmatofilia: excitación ante tatuajes, agujereamientos (píercing), sacrificios o cicatrices.
  • Falofilia: fetiche o preferencia por un pene (especialmente grande).
  • Físting (del inglés fist: 'puño'): insertar el puño o el antebrazo dentro del recto o la vagina. Ver braquioprosis
  • Flatofilia: excitación proveniente del olor de los gases intestinales propios o de la pareja.
  • Frotismo (froteurismo): la persona obtiene placer sexual únicamente refregando sus genitales contra personas desconocidas, aprovechando lugares muy congestionados, como manifestaciones populares, ómnibus o colas de espera. No se debe confundir el frotismo con los roces que utiliza una persona para seducir a otra desconocida.
  • Fúrtling: excitarse metiendo un dedo a través de un agujero cortado en la zona genital de una foto o dibujo.
  • Ginonudomanía: compulsión por arrancar las ropas a la pareja.
  • Gomfipotismo: excitación provocada por los dientes.
  • Gregomulcia: excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud.
  • Hemotigolagnia: fetiche por tampones usados.
  • Hierofilia: atracción sexual por objetos sagrados
  • Higrofilia: excitación producida por los fluidos corporales.
  • Hirsutofilia: atracción por el vello.
  • Homiliofilia: excitación sexual producida por predicar una religión a una persona sencilla y fácil de convencer de cualquier cosa. Masturbación secreta durante una ceremonia en un templo religioso.
  • Iatronudia: excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una dolencia.
  • Jactitación (traducción del inglés; de jactarse y excitación): excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales. También una falsa jactancia (a veces sexual) que causa daño a otros.
  • Kokigami: vestir el pene con un disfraz de papel. Conjunción humorística del inglés cock: verga, y el japonés (ori)gami: arte de realizar pequeñas esculturas de papel.
  • Ligerastia: poder ser excitado sólo en la oscuridad.
  • Melolagnia: excitación sexual provocada por la música (no necesariamente con letras eróticas). Del griego melos: 'música').
  • Merintofilia: excitación sexual provocada por estar atado.
  • Microfalo (mikrophallus): pene de pequeñas dimensiones (deMoriafilia: excitación provocada por chistes sexuales. Éstos se utilizan como un instrumento de seducción, para crear una atmósfera permisiva.
  • Nosolagnia: excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad terminal. (ash…)
  • Oclofilia (ochlofilia): excitación ante una multitud de personas reunidas.
  • Odofilia: excitación producida por un viaje.
  • Ofidiofilia: excitación provocada por serpientes.
  • Olfactofilia: excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los genitales. Picacismo: introducción de alimentos en alguna de las cavidades del cuerpo con el fin de que la pareja los recupere con la boca.
  • Psicrofilia: excitación debida al frío o a ver a personas con frío.
  • Pungofilia: necesidad de ser pinchado con el fin de obtener placer sexual.
  • Quinunolagnia: excitación sexual por ponerse en situaciones de peligro.
  • Salirofilia: ingestión de saliva o sudor (fluidos con algún contenido de sal).
  • Sinforofilia: excitación sexual por organizar un accidente (por ejemplo, automovilístico)
  • Somnofilia: acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla.
  • Tafefilia: excitación proveniente de ser enterrado vivo.
  • Tripsofilia (tripsolagnia): excitación por ser masajeado o por hacerse lavar el cabello.
  • Vampirismo: excitación sexual proveniente de la extracción de sangre.
  • Vincilagnia: excitación por hacerse atar.
  • Zoofilia (bestialismo): el uso de animales en la práctica sexual.

(Terminología tomado del Glosario de Ochoka)