Ivaginaria, de Elia Martínez-Rodarte.

Una columna de sexo y relaciones. Todos los textos: Copyright © Elia Martínez-Rodarte 2005

enero 24, 2004

Clítoris: el chip de la mujer

Imagínense un aparato electrónico cualquiera que para funcionar requiera bulbos. Ahora pongan en su mente a un chip que concentra todas sus funciones en un espacio mínimo. Pues esa es la comparación entre el pene y el clítoris. Pene es bulbo, clítoris es chip. Quizás es un simil muy injusto... pero digamos que resulta ilustrativo.Nuestro clítoris es el equivalente al pene y es un órgano verdaderamente prodigioso, por su versatilidad, su tamaño, su poder y su magnífica ingeniería. Es el Mini Cooper de los órganos sexuales y quizás hasta me quedo corta, porque hay otros deportivos más bonitos y potentes (¡Ash!). Posee la misma capacidad de sentir placer que el pene, e incluso funciones eréctiles; con la sutil diferencia de que el clítoris tiene un “cableado” más sofisticado con 8 mil terminaciones nerviosas y el pene solamente tiene la mitad de ellas.Quizás esto se deba a que el pene tiene una labor multifuncional: es el conducto de la orina hacia el exterior, es la vía rápida de salida del semen cuando eyacula. En pocas palabras es un órgano sexual de reproducción, de gozo, de retozo manual y la puerta de salida de los desechos. El clítoris solamente tiene la función de sentir placer. Es el órgano más sensible y con mayor número de terminaciones nerviosas en los seres humanos, y somos muy privilegiadas por tener uno. Este se forma a las 22 semanas de gestación de una bebe y mide unos cinco milímetros.A lo largo del tiempo no crece mucho, sino más bien se convierte en un spot más sofisticado. Es un protagonista exigente de los orgasmos y la manipulación del mismo es altamente delicada. Imagínense estar lidiando con ocho mil contactos eléctricos: es demasiada sensibilidad para un área tan diminuta.Por ello, con el simple toqueteo en el Monte de Venus, el clítoris puede sentir las vibraciones de placer e inflamarse.Con el rozamiento el clítoris se hincha como si fuese un penecito, (en su etapa madura mide 16 milímetros). Además comparte con el falo características como tener un tallo, una base, un glande, base y frenillo.Todos estos órganos no son visibles a simple vista: pero pueden sentirse. El personaje del actor Mark Ruffallo en la película “In the cut” decía que las mujeres que conocen de sexo poseían un clítoris fácilmente identificable: se introducían los dedos en la vagina, y se deslizaban suavemente hacia fuera. En el tránsito de salida de la mano, el botón iba a saltar solito.Además el clítoris se encuentra empaquetado con un tejido flexible y elástico, que lo protege y ayuda en la recepción de sensaciones excitantes para éste órgano.Durante el orgasmo éste aumenta al doble su tamaño y si es bien manipulado, tocado o rozado, estará más erecto y rebosante, porque está recibiendo un enorme flujo sanguíneo. Cuando una mujer llega a ese punto, una gran cantidad de sangre se posiciona en los pechos, en los labios vaginales que también se llenan. Eso, aunado al natural sonrojamiento del rostro y los labios. El rubor del sexo es un manto que puede cubrir toda a una mujer en cuestión de segundos.Como es el órgano del placer por excelencia de nosotras, ejerce un rol protagónico en el orgasmo: tras la sensación de quedar suspendida en un limbo atarantador, el clit inicia la emisión de sensaciones hacia todos los rincones de la vagina y ocasiona sismos placenteros en la pelvis. Si el estímulo sexual continua y es bueno, se pueden arreglar más orgasmos.El hombre o quien quiera que esté manipulando ese clítoris, deberá ser paciente y respetar los tiempos de resolución del orgasmo, o ser bastante prudente en la manipulación del mismo, porque después de que una mujer termina y llega a la conclusión lo único que desea es que la dejen en paz o que las caricias sean tranquilas y amorosas. Descarten cualquier movimiento abrazatorio calenturiento. Hay un lugar a donde se dirigen los pensamientos de las mujeres tras los orgasmos.El clítoris es el Everest de la sexualidad femenina. Ya sabrá cada una si busca quién llegue a su cima, o prefiere alcanzar la meta sola(...pero hay que saber llegar).